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Preguntas frecuentes

Respuestas claras sobre normatividad ambiental, criterios ESG, huella de carbono y Normas de Información de Sostenibilidad para empresas en México.

Normatividad ambiental

Las obligaciones ambientales dependen de las actividades, los procesos, la ubicación y las características de cada empresa. Pueden incluir autorizaciones de impacto ambiental, licencias de funcionamiento, la Cédula de Operación Anual (COA), planes de manejo de residuos, el control de emisiones a la atmósfera y de descargas de aguas residuales, así como el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas y de las disposiciones federales, estatales y municipales aplicables. Una evaluación de los requisitos aplicables permite identificar cada obligación y definir acciones para su cumplimiento.

Mediante un diagnóstico de cumplimiento ambiental que identifica los requisitos legales aplicables, revisa permisos y autorizaciones, evalúa los procedimientos operativos y verifica la documentación correspondiente. Este análisis permite identificar brechas y definir acciones correctivas y preventivas con plazos y responsables.

Es una herramienta que identifica, organiza y da seguimiento a las disposiciones legales y administrativas aplicables a una organización en materia ambiental. Facilita la asignación de responsables, la actualización de obligaciones cuando cambia la regulación y la evaluación periódica del cumplimiento.

El incumplimiento puede derivar en multas, clausuras temporales o definitivas, medidas correctivas, restricciones operativas y afectaciones a la reputación, según la disposición aplicable y la gravedad de la infracción. Las autoridades ambientales, como la PROFEPA y sus equivalentes estatales, pueden realizar inspecciones en cualquier momento. Identificar a tiempo las obligaciones ambientales reduce estos riesgos y fortalece la gestión de la empresa.

La Ley General de Economía Circular se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 2026 e introduce la Responsabilidad Extendida del Productor: quien pone un producto en el mercado responde también por lo que ocurre con él al terminar su vida útil. Sus obligaciones se activarán cuando la SEMARNAT publique acuerdos de implementación por sector o por producto. Mientras tanto, conviene medir la huella de carbono de los productos, documentar los planes de manejo de residuos y verificar que las declaraciones ambientales tengan sustento, porque la ley prohíbe dar información falsa sobre atributos ambientales. Consulte nuestro análisis completo en la sección Actualización normativa.

Criterios ESG

ESG corresponde a los criterios ambientales, sociales y de gobernanza con los que se evalúa cómo una organización gestiona sus impactos, riesgos y oportunidades en materia de sostenibilidad. Su integración fortalece la toma de decisiones, mejora la gestión de riesgos y responde a las expectativas de clientes, inversionistas, autoridades y comunidades.

El proceso comienza con un diagnóstico de las prácticas actuales, la identificación de los asuntos relevantes para la organización y la evaluación de sus riesgos y oportunidades. Con base en los resultados, se establecen objetivos, indicadores, responsables y acciones de seguimiento alineados con la estrategia de negocio.

A través de un diagnóstico que considere las actividades operativas, los requisitos legales, los impactos ambientales y sociales, las expectativas de las partes interesadas y los posibles efectos financieros, como multas, costos de energía o pérdida de clientes. La evaluación permite priorizar riesgos, identificar oportunidades de mejora y definir medidas de gestión acordes con las necesidades de la organización.

Los indicadores dependen de la actividad, el tamaño, los impactos y los objetivos de cada organización. Pueden incluir consumo de energía y agua, emisiones de gases de efecto invernadero, generación de residuos, seguridad laboral, capacitación, diversidad, ética empresarial y mecanismos de gobernanza. La selección debe responder a la relevancia de cada aspecto y a los requerimientos aplicables, como los indicadores básicos que establece la NIS B-1.

Huella de carbono y certificados

La medición requiere recopilar información sobre las fuentes de emisión de la organización, definir los límites del inventario y cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero con metodologías reconocidas internacionalmente, como el GHG Protocol y la norma ISO 14064. El inventario distingue las emisiones directas (alcance 1), las derivadas del consumo de energía (alcance 2) y las de la cadena de valor (alcance 3). Los resultados permiten identificar las principales fuentes de emisión, establecer metas de reducción y dar seguimiento al desempeño climático de la organización.

Un certificado de carbono representa una tonelada de dióxido de carbono equivalente reducida o removida de la atmósfera por un proyecto, verificada por un tercero independiente conforme a un estándar reconocido, como el Verified Carbon Standard (VCS) de Verra. Los certificados de biodiversidad acreditan resultados medibles de conservación o restauración de ecosistemas. Una empresa puede participar adquiriendo certificados para compensar las emisiones que no puede reducir, financiando proyectos de conservación mediante esquemas de Pago por Servicios Ambientales o como inversionista en proyectos en desarrollo, como Progreso Sostenible Humedales México (PSHM). La compensación complementa, y no sustituye, la reducción de emisiones propias, y cada certificado debe retirarse en el registro correspondiente para evitar el doble conteo.

Normas de Información de Sostenibilidad (NIS)

Las NIS son normas emitidas en México por el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) que establecen criterios para preparar y revelar información de sostenibilidad. La NIS A-1 define el marco conceptual y la NIS B-1 establece los indicadores básicos de sostenibilidad. Su propósito es que la información sobre aspectos ambientales, sociales y de gobernanza sea estructurada, consistente y comparable.

Sí, si emite estados financieros conforme a las Normas de Información Financiera (NIF). Las NIS A-1 y B-1 están vigentes para los ejercicios que inician a partir del 1 de enero de 2025, y el primer año permite ciertas facilidades de transición. Además, las emisoras reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) deben presentar en 2026 su primer reporte anual de sostenibilidad, con información del ejercicio 2025, conforme a las normas internacionales de revelación de sostenibilidad (IFRS S1 y S2) adoptadas por la CNBV. Conviene revisar el caso particular de cada organización para precisar el alcance de la información que debe preparar.

Es necesario identificar los indicadores aplicables y establecer mecanismos para recopilar, documentar y validar la información correspondiente. Esta puede incluir datos ambientales, sociales y de gobernanza, como consumo de energía y agua, emisiones de gases de efecto invernadero, residuos, condiciones laborales y prácticas de gobierno corporativo, según los requerimientos de la NIS B-1.

Se recomienda realizar un diagnóstico inicial, identificar los indicadores aplicables, evaluar la disponibilidad y calidad de los datos, definir responsables internos y establecer procedimientos de recopilación y validación. Con estos elementos, la organización puede desarrollar un plan de trabajo para cerrar las brechas identificadas y fortalecer sus procesos de reporte.

La normatividad ambiental establece obligaciones legales que deben cumplirse cuando son aplicables. Los criterios ESG permiten evaluar y gestionar aspectos ambientales, sociales y de gobernanza dentro de la estrategia de la empresa. Las NIS establecen cómo revelar la información de sostenibilidad. Son ámbitos distintos que se complementan: cumplir la ley es la base, la estrategia ESG organiza la gestión y las NIS dan transparencia a los resultados.

Trabajar con CO2SFC

Una consultoría especializada apoya en la identificación de obligaciones ambientales, la evaluación del cumplimiento legal, el desarrollo de estrategias ESG, la medición de indicadores y la preparación de información de sostenibilidad conforme a los requerimientos aplicables. En CO2SFC trabajamos en cuatro etapas:

  1. Medición y diagnóstico: evaluamos el desempeño ambiental mediante inventarios, indicadores, análisis de impactos y revisión de obligaciones normativas.
  2. Prevención y mitigación: desarrollamos estrategias y planes de acción para reducir impactos, optimizar recursos y fortalecer el cumplimiento.
  3. Compensación y conservación: implementamos mecanismos de compensación ambiental y la participación en proyectos de conservación y restauración de ecosistemas.
  4. Seguimiento y vinculación: monitoreamos resultados con indicadores y comunicamos el desempeño a clientes, socios y grupos de interés, en alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El diagnóstico ESG de 30 minutos no tiene costo y se realiza por correo electrónico. Al solicitarlo, le enviamos un cuestionario breve sobre las actividades de su empresa, sus obligaciones ambientales vigentes, la información de sostenibilidad con que ya cuenta y sus objetivos. Responderlo toma alrededor de 30 minutos. Con sus respuestas, nuestro equipo identifica las principales brechas y prioridades, y le envía recomendaciones iniciales con los siguientes pasos sugeridos. Solicitar el diagnóstico no implica ningún compromiso de contratación.

¿Tienes otra pregunta?

Escríbenos y nuestro equipo te responderá. También puedes solicitar un diagnóstico ESG sin costo.

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